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Categoría: Acción Gremial
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Publicado el Jueves, 15 Diciembre 2016 02:05
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Escrito por rdda
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El gobierno se comprometió a que en 2016 los salarios no sufriesen atraso respecto a la inflación. En la primer negociación del año se acordó un aumento para la primer mitad del año (salvo Educación y Viales, cuyos sindicatos hicieron un acuerdo anual con tramos), y en julio se acordó un segundo aumento que iba a ser reevaluado en octubre. Para Salud, en ambas oportunidades el aumento principal fue sobre el salario básico, pero otra parte se basó en un adicional por actividad técnica asistencial/sanitaria (ATAS), es decir, fuera del salario básico. El efecto secundario de esto fue que el valor del punto se retrasó un 10% respecto a los básicos, y en consecuencia la actividad extraordinaria se devaluó en términos relativos respecto a la actividad ordinaria. En la negociación de julio-agosto el gobierno acordó con nuestro sindicato resolver ese atraso modificando el coeficiente con el cual se define el valor punto, a lo sumo a partir de setiembre. No cumplió. El ministro de Gobierno (Gaido) privilegió no "molestar" a ATE y por eso pidió que fuese unas semanas más tarde. Cuando llegó ese momento, el ministro de Hacienda (Bruno) se hizo el fesa y pretendió darlo en 6 cuotas durante 2 años. El ministro de Salud (Corradi) quedó pagando. Y nosotros nos quedamos pataleando, pero sin la fuerza suficiente para que respetaran lo acordado en el tiempo acordado.
Llegó octubre, pero la mesa de reevaluación tuvo que esperar a que se les cantara publicar la inflación de los últimos 3 meses en noviembre (con los docentes intentando entrar a una negociación que no tenían pactada, y con ATE y UPCN jugando de estirarla hasta diciembre, porque sabían que el gobierno se iba a clavar en que la inflación acumulada no superaba el aumento dado y su plan era ir por el bono findeañero (en sintonía con el acuerdo CGT-gobierno nacional). Nosotros y el SEN iniciamos medidas para conseguir que se respetase esa instancia de negociación, pero nos volvieron a dejar afuera. Una vez más las medidas demostraron dignidad y consistencia, pero la fuerza no alcanzó para que tuviesen efectividad.
Y mientras tanto, tal cuál les anunciáramos desde julio, empezaron a precipitarse los problemas para la cobertura de guardias, las renuncias y/o las amenazas de renuncia. Aquí aparecieron una vez más las actitudes corporativas de varios colegas que descreen de lo colectivo / sindical, y se respaldan en algunos que ocupan cargos de dirección hospitalaria y juegan su propio juego.
Nuestra lucha consiguió abrir espacios de negociación más allá del bono, que consideramos malo fuese cual fuese su monto y su nombre. El gobierno (al menos los ministros de Salud y Hacienda) entendió que no era viable seguir con el pijoteo, que el valor punto debía recomponerse antes de fin de año, y que ya no alcanzaba con empardar a lo ordinario, tenía que ser mayor. Llegamos al 13/12/16 al punto de "máximo esfuerzo" (uno de sus eufemismos preferidos), subiendo al punto bastante más allá del cálculo inicial. Con eso, la actividad extraordinaria que había quedado retrasada un 10% ahora sube un 16.3% y se ubica en términos relativos por encima de lo que estaba antes de enero 2016 con respecto a lo ordinario
El resultado de la votación en las asambleas de ayer (45 votos por aceptar, 38 votos por rechazar) refleja varias cosas: es un logro y una respuesta a lo que nosotros reclamamos (en soledad, aunque es algo que abarca a todos los agrupamientos), pero eso no conforma a nadie, y aunque pueda tener bastante relevancia en cuanto a nuestro posicionamiento para las negociaciones futuras, no muchos la ven
En la asamblea de ayer en el HPN también surgieron cosas importantes, como el planteo de "sumarse" o "sumar" a los sectores que iniciaron "medidas" buscando alguna recomposición sectorial: cirujanos, ginecólogos, anestesiólogos, terapistas... Sectores que reclaman "algo" a través de quites de colaboración y amenazas de renuncia, canalizando la presión a través de la dirección del hospital. Dirección que respalda (desde siempre) la idea de que haya "algo" diferenciado para los "críticos", sin importar la legitimidad ni legalidad de ese "algo" (pasivas truchas, activas fantasmas, porcentajes adicionales por "alta complejidad", etc)
Los traumatólogos advierten que hay una falla moral en eso, y aunque hasta ahora permanecían lejos del conflicto pero no menos afectados por la crisis, han evaluado iniciar medidas de fuerza pero prefieren hacerlo dentro del espacio sindical. Muy buena actitud, aunque trae aparejado un debate extemporáneo sobre la estrategia: intensificar medidas de fuerza en esta instancia y en esta época del año.
No se tiene ninguna chance sólo porque entren los que estaban en el banco cuando ya sacaron la pelota de la cancha, levantaron los arcos y el otro equipo se subió al micro. Lo que hay que hacer es plantear mejor el próximo partido. Hasta para los que no nos gusta ni sabemos nada de fútbol es fácil entender que si un equipo empieza el partido con dos o tres jugadores adentro de la cancha, no va a ganar metiendo a 22 en los últimos 3 minutos.
Hay que lograr en el inicio de 2017 un fortalecimiento completo del escalafón, que contemple todas las situaciones, que fije una estructura lógica y justa para la remuneración de cada tarea, que termine con el sálvese quien pueda y las inequidades.
Para eso no sólo hay que abrir el espacio, hay que participar desde el inicio y durante toda la negociación, pensando, opinando, movilizando, votando...
Somos unos cuantos lo que creemos en eso, pero las cosas van a ser distintas recién cuando seamos un casi todos...
SIPROSAPUNE - FESPROSA (16/12/16)