Motivos para reclamar a los trabajadores de salud les sobran, desde hace mucho. Los que "autoconvocan" a movilizarse en reclamo con consignas múltiples y confusas dirigidas a... a quién? no creen en lo colectivo, "somos muchos, hoy somos uno", y mañana seguirán viendo y siendo el ombligo de cada uno.
Los sistemas públicos universales son denostados y atacados por quienes defienden al complejo médico industrial, que no son sólo los empresarios que buscan y obtienen lucros o rentas inmorales.
Muchos de los que someten su fuerza de trabajo a la precarización y explotación que caracteriza a ese mercado, defienden ese sistema porque sus aspiraciones les ciegan la conciencia y se creen ajenos a la clase trabajadora. Y muchas veces terminan logrando esas aspiraciones cuando en su trayectoria llega la oportunidad de precarizar y explotar a algunxs colegas más jóvenes, y si logran hacer su pequeña o mediana empresa, no dudan en intentar precarizar y explotar también a "sus" empleados administrativos y a otros miembros de "su" equipo.
Hay quienes usan las "autoconvocatorias" para construir organizaciones a partir de un sello (por ej: Redima Sociedad Anónima) y que mencionan como referente aspiracional a la Federación Argentina de Anestesiología, organización que ha construido un poder enorme, tan enorme que corrompió los ideales que le dieron origen y se transformó en otra cosa, sin transformar en lo más mínimo los defectos del mercado de la salud.
Puede ser que hoy también se adhieran y solidaricen algunxs que no se sientan encuadrados en ninguna de esas descripciones. Especialmente a esxs les sugerimos poner la mirada y el pensamiento más críticos y más históricos, porque en tiempos revueltos y cuando emerge el malestar acumulado, siempre brotan oportunistas y estafadores.
Después de tomar conciencia de lo mal que estamos, no hay que quedarse sin hacer nada, pero tampoco hay que dejarse usar. El desafío que tenemos es aprender a construir organizaciones sindicales participativas, activas, democráticas y efectivas. En eso vale la pena invertir compromiso y energías, si realmente queremos transformar la insatisfactoria e injusta realidad que compartimos.
Los trabajadores profesionales de salud que rechazamos la ideología individualista del modelo de medicina liberal creemos que la salud no es un bien de mercado, y luchamos por transformaciones que van en contra de los intereses de los anónimos que convocan a la marcha de hoy.